¿Dejarías la oportunidad de tu vida en "visto" por 9 meses?
El caso del futbolista Roberto "Pico" Lopes parece de película, pero la lección de negocios que nos deja es brutal. Casi pierde su pase al Mundial por ignorar un mensaje en LinkedIn creyendo que era "spam".
En el mundo corporativo, veo a cientos de emprendedores cometer exactamente el mismo error. Sufren de lo que yo llamo el "Síndrome del Spam": ignoran su estatus legal, posponen sus trámites y dejan el registro de su marca "en visto" porque creen que su negocio aún es pequeño o que el robo de marcas "no les va a pasar a ellos".
La cruda realidad es que en los negocios, sin papeles no hay Mundial. Si tu visión es ir a las grandes ligas (atraer inversionistas, vender franquicias o expandirte a otros países), tu marca debe ser legalmente tuya. Absolutamente nadie va a invertir su dinero en un activo (tu nombre o tu logo) que frente a la ley no te pertenece.
No esperes a que un competidor se te adelante en el IMPI y registre el trabajo de tu vida por ti.
¿Tu marca ya tiene sus papeles en regla para jugar en las grandes ligas o sigues operando en las sombras? Te leo en los comentarios.
Saludos de México,
Elia — MOLSAM Advisory · Protejo tu marca ante el IMPI
Qué compra presentar temprano
En México el registro se otorga a quien solicita primero, así que el valor de presentar temprano no es orden: es prioridad. Todo lo que vale después se cuenta desde fechas que solo existen si presentaste. Los diez años corren desde el otorgamiento (artículo 178 de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial) y el mes para oponerte a un tercero corre desde su publicación (artículo 221).
Presentar tarde tiene un costo concreto que es fácil pasar por alto. Si alguien registra tu nombre primero, tus opciones se reducen a oponerte dentro de ese mes, probar mala fe o uso anterior bajo el artículo 258, o esperar a ver si no declara uso al tercer año (artículo 233). Las tres son más caras y menos seguras que la solicitud que no hiciste.
La regla práctica: presenta antes del anuncio, no después.